miércoles, 22 de octubre de 2008

EL INCREIBLE LÁZARO VALDESPINO


Bien nos dijo mi catedrática: "entrevistar a Lázaro Valdespino les va a cambiar la vida". Lo que pensé es que fue un tanto exagerada al decirnos eso, pero estuvo en lo correcto. Al realizar la entrevista a este gran personaje de producciones de cine y televisión cambió completamente mi forma de pensar en cuanto a las apariencias y comentarios, que más se llaman chismes, que no del todo es cierto. Se categoriza por ser una persona estricta al impratir sus clases, enojado y exigente, pero todo ello se resume en: excelente catedrático. Y esto fué lo que escribí en cuanto a su perfil:

Lázaro Valdespino es un hombre originario de La Habana, Cuba. Muy inteligente desde pequeño. Empezó a desarrollar grandes capacidades artísticas a los siete años de edad cuando ganó su primer premio en las Artes Plásticas, lo que años después lo llevaría a graduarse como profesional en el área misma en 1978. Más tarde continúa sus intereses por las artes, esta vez por la pintura, graduándose en el año de 1986, que fue gracias a los antecedentes de sus talentos artísticos. Luego se inclina en el área de la música, desempeñando el papel de director de Orquesta en 1989, en Cuba. También encontró la pasión por instrumentos como el bajo, formando agrupación folklórica junto con amigos, que suspendió por ser victima de la violencia al ser asaltado y lastimado de la mano izquierda.

Transcurrido más tiempo en su formación profesional, también se dirige en el ámbito del periodismo con el cual sigue dejando huella en 1995, donde recibe la medalla que otorga el Ministerio de Cultura a las personas que han desarrollado una labor intelectual en el sector de la cultura por más de 25 años. Este gran personaje ha obtenido muchísimos reconocimientos más, como periodista y artista en diversas áreas.

Complementó su profesionalismo en Italia en donde obtuvo una especialización ya en el ámbito de producción audiovisual. Trabajó y al mismo tiempo estudió en la cadena de televisión italiana en la cual aprendió nuevas técnicas que luego aplicaría en su carrera y en su vida. Después de la especialización en Italia imparte clases en la Escuela cubana de cine San Antonio los Baños, cuando ésta empezaba sus funciones.

La inteligencia y el intelectualismo de Lázaro Valdespino llegan a pisar suelo guatemalteco el 1 de julio del 2001, para transmitir sus conocimientos del cine y producción televisiva, comenzando con los estudiantes de la Universidad de San Carlos de Guatemala. Imparte diplomados de producción de televisión y diseño escenográfico. Logra involucrar 120 participantes: gente del canal 3 y 21 personas de El Salvador, que, sábado tras sábado arribaban a Guatemala. Ayudó también al mejoramiento de proyectos televisivos y creo el canal de la Universidad de San Carlos desde el 2002 hasta el 2004, con el que no pudo continuar por falta de apoyo de autoridades. Esto no fue obstáculo ni para Lázaro ni para el Canal, ambos siguen en la lucha y apoyándose mutuamente. Luego se le solicita en el 2004 para impartir clases en la Universidad Rafael Landívar, en donde se encuentra actualmente, y ha logrado hacer cambios favoritivos y de resultados positivos en la carrera de Ciencias de la comunicación, ya que logra trasladar el pensum de San Antonio los Baños a las clases de audiovisuales en las universidades guatemaltecas. También realizó un documental de médicos cubanos “Salvando vidas” y el festival de cine cubano realizado en el 2008.

Lázaro tiene un sueño, antes de regresarse a Cuba desea dejar una carrera para producción de cine y televisión, motivo por el cual ha luchado desde su llegada hasta el día de hoy, ya que admira mucho el talento de sus alumnos, no solo de la Universidad San Carlos sino que también de la Universidad Panamericana y Rafael Landívar. Está maravillado de la creatividad que poseen los guatemaltecos y todo el contenido que se puede explotar en ellos, pero lamenta al mismo tiempo, que no se les brinda el apoyo necesario para darse a conocer y que no se le da el valor que estos poseen como talento. Piensa que a las Universidades no llegan estudiantes, llegan profesionales y como profesionales trabaja con ellos.

Valdespino es un personaje de admirar y respetar ya que con él se olvida la pereza, la irresponsabilidad, y si hay problemas hablarle de soluciones. Su forma es preparar para la competencia que más tarde se le puede decir un “gracias por la exigencia” ya que explica que no es por él sino por el cambio del país, y, la unión con las personas crea oportunidades y grandes parrillas creativas. Lázaro Valdespino, a través de su forma estricta y exigente ha dejado y seguirá dejando huella no solo en Guatemala sino en el mundo entero.


No hay comentarios: